Danger Mouse - The Grey Album


Hace un poco más de diez años, el desconocido productor Danger Mouse se atrevió a mezclar a dos de los iconos musicales más importantes de por lo menos los últimos 50 años, prevaleciendo y ganando la reputación como uno de los productores más interesantes de la actualidad.

Brian Joseph Burton o Danger Mouse, tomo el recién salido Cd de Jay Z, The Black Album, convertido en clásico instantáneamente, y seguramente el mejor disco del rapero neoyorkino, y lo mezclo con el increíble The White Album de The Beatles.

Jay Z, o Sean Carter, para ese momento se creía tan o más grande que Jesús, igual que los Beatles, y por eso mismo, de alguna manera homenajea a éstos en lo que sería su octava y supuestamente última placa disquera. Su ambición es proporcional al éxito obtenido luego de llenar estadios, crear himnos, casi equiparando lo que habían hecho el cuarteto británico en su momento, pero bajo el género del hip hop.

De los Beatles, no hay mucho que decir, más que son seguramente el grupo más grande de rock de la historia, eso es todo.

Carter, al poco tiempo de sacar el disco, de alguna forma reta a sus escuchas, críticos, o público en general, a crear un disco tan grande como el que el acababa de lanzar, por eso promociona una versión a capela de The Black Album. Seguramente en su inocencia megalomaníaca no pensaba que alguien pudiera acercarse a un disco producido por gente de la talla de Rick Rubin, The Neptunes, Just Blaze, Eminen, entre otros, y del que se desprenden piezas increíbles como 99 Problems, What More Can I Say y Encore.

Danger Mouse, de 27 años para ese momento, era un productor medianamente conocido, que como muchos que leen o han leído esta página, se han dedicado a la profesión injusta y gratificante de mezclar, de remixear.  Burton tomo el disco de los Beatles y pieza por pieza lo ensucio con el de Jay Z.

Una mezcla sin paralelo, sin justificación, sin sentido posiblemente. Irrespetuosa desde el género o contexto desde que se visualice. Pero siempre atractiva por la anarquía de solo su idea.

Lanzado de alguna manera clandestina, el disco fue tomando vuelo, llegando a blogs, revistas, y hasta los mismos oídos de sus protagonistas, quienes sorprendidos, alabaron el trabajo detallista de Mouse, quien convirtió el sublime carbón de Jay Z en un diamante esculpido en forma de insecto.

En nota personal, el disco llego a mí en esos mismos momentos. Yo, un ávido lector de la revista especializada de música Spin, leía una pequeña reseña que hacía un redactor que se tomaba el tiempo de escuchar el disco, a pesar de ser este fuera de lo esperado en sus páginas.

Con grandes disqueras de renombre auspiciando cada producción, era algo inaudito que un independiente fuera reseñado y con tan buena estima, inclusive siendo vaticinado desde ese momento como el increíble productor que se convertiría poco tiempo después.

Descargue el disco, a través de uno de los pocos portales que en ese tiempo se conseguirán en el internet, y asombrado no paraba de escucharlo. Tengo que decir que era incomodo al escucha desde sus primeros intentos, no de forma negativa, más bien por el simple hecho de estar acostumbrado a sus dos producciones predecesoras.

Burton había logrado que los sonidos contemporáneos del hip hop se mezclaban de la manera más armónica con los instrumentos de por lo menos 30 años atrás, mostrando un estudio detallista de lo críptico que sería conjugar los dos discos, uniendo sus ritmos y barras como letras, como palabras de un poema, y las había hecho tan suyas que The Grey Album podría ser un disco independiente por sí mismo.

No en vano se gano el aplauso de los lo Beatles restantes y incluso de un Jay Z, al que había superado en creces.

No en vano se gano la repulsión de las disqueras de ambos discos, logrando suprimirlo de la red, creando un monstruo instantáneo, inmanejable como lo es actualmente.

Hoy en día, Jay Z sigue siendo Jay Z, los Beatles continúan siendo los Beatles, y Danger Mouse se ha convertido en Gnarls Barkley, Broken Bells, y muchos otros más, siendo tan importantes como los artistas a los que produce, como The Black Keys, Norah Jones, Jack White, Beck, y participando en el último disco de los irlandeses U2.

Cada uno de sus movimientos demuestra que no es fortuito el poder de sus oídos, reflejando lo ecléctico de su estilo, que de por si se visualizaba en el mismo The Grey Album.

No es necesario que tengan que escuchar The Black Album o The White Album, para oír The Grey Album, es solo un plus para comprenderlo mejor, pero para disfrutarlo, solo hay que darle play, y presenciar, aunque diez años después, una de los mash ups más importantes del último siglo, sin temer a equivocarme.

Capaz con esto exagero, pero creo que el objetivo mismo de un disco de mix, está más allá de homenajear a los artistas incluidos en este, y se perfila dentro de un objetivo egoísta, que es el de crear un producto único, original y que los supere. Danger Mouse logro esto.

Dejamos una versión especial celebrando sus diez años, y su nueva acogida en las redes.



Escrito por: Pablo Luis Duarte

Twitter: @pabludu

-PUNCHLINNAZ- Every joke's got one.

Comentarios