Mac Miller - Swimming


El último disco del rapero de Pittsburgh muestra lo mejor de su carrera hasta el momento gracias a la exploración de temas como la perdida, el encuentro personal, mientras fortalece su carácter e integridad como artista.

Luego de pasar de escribir una carta de amor en The Divine Feminine (2016), Mac Miller desarrolla en Swimming su flow bajo un perfil más libre permitiéndose criticar y leerse a sí mismo.

El músico expía muchos de los temas que han hecho que ocupara titulares en los últimos meses, con toque de humor manteniendo la línea editorial que lo ha caracterizado desde los inicios de su carrera.

Con mucho respeto habla de todo un poco, sus problemas con las drogas, una relación sentimental recién terminada, desde un lado muy maduro con esa forma tan genuina de expresarse, no cayendo en clichés lingüísticos escatológicos y optando por un lenguaje sencillo, con muchos rasgos humanos y narrativos.

Si su disco anterior era una especie de oda a una musa ya perdida y el poder de la transformación del amor, aquí es el reencuentro de Miller con sí mismo, con un sonido nuevo, nuevas formas de contar, juntándose con un grupo exquisito de músicos que apoyan un proyecto personal y único.

Lo que no consigue con el rap, lo hace cantando, explorando nuevos tonos vocales, y lo que no logra con esto, lo alcanza con un manejo orquestal muy detallado, integrando más sesiones instrumentales de las que viene cosechando en sus discos previos.

En Swimming, Miller no solo se bandea con el género, abarca mucho más, va desde funk sintético, un poco de tri hop, neo soul, curado sobre las barras que denota la sabiduría en desarrollo del artista, sin duda haciendo alusión de alguna forma a esos productos extraídos de las sesiones con amigos que participaron como productores.

Desde la pieza uno Miller establece el lenguaje sonoro, planteando un himno directo, gracias a la co-escritura junto a Dev Hynes de Blood Orange, con olas sonoras espaciales, generando un concepto que es manejado en todo el disco.

Swimming es un álbum hecho con mucho corazón, soul, y es algo que se aprecia de todo artista, mientras usa el producto como catarsis, escapando de su mente y esas tribulaciones, para crear un espacio cómodo para todos mientras se plantea vulnerable, mostrando sus arrepentimientos, en sentimientos nostálgicos.

En 13 episodios sonoros Miller desarrolla un testimonio dedicado al crecer, a la madurez, a la independencia, acompañado por grandes como J Cole, Thundercat, J.I.D, Snoop Dog, entre otros (incluyéndose bajo el seudónimo de Larry Fisherman).

P.D. 
Estas palabras fueron escritas antes de la lamentable partida física de Miller, algo que sin duda lamentamos, y al escuchar nuevamente el disco, visitamos una vida que dejo un legado muy grande a pesar de corta edad.

“Ima live forever cuz a legend never dies.”

Self Care



What's The Use?



Come Back To Earth



Escrito por: Pablo Luis Duarte

Twitter: @pabludu

-PUNCHLINNAZ- Every joke's got one.

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